8 de marzo, las mujeres avanzan
8. Marzo 2010 | Por Julio Setién | Categoria: Mi opinión
La plena igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres en nuestro país tiene aún largo camino que recorrer. Pero podemos ser optimistas: a pesar del peso tremendo del machismo, las mujeres avanzan en nuestro país.
Se acba de aprobar la nueva Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que acaba con la inseguridad jurídica de mujeres y profesionales; continúa pendiente generalizar la asistencia en la Sanidad Pública e incluso la enseñanza en todas las Facultades de Medicina, acabando con el boicoteo de los sectores más reaccionarios. Continúa siendo enorme el número de maltratadores, pero el rechazo social a la violencia machista es casa vez mayor y el número de víctimas desciendo poco a poco.
Es verdad que en este año muchas mujeres han perdido su trabajo, pero también lo es que resisten mejor (2 nuevos parados por cada nueva parada) y que acaparan la gran mayoría de los cursos de formación para el empleo. Ya son mayoría las mujeres en la Universidad, en el acceso al empleo público, en la graducación al final de la ESO y del Bachillerato.
Y cada vez va notándose más la diferencia positiva de comportamientos sociales: las mujeres conducen mejor, producen menos accidentes de tráfico; delinquen mucho menos, prácticamente no se encuentran en grupos sociales que ejercen el vandalismo contra el patrimonio urbano, en los “takeros” que nos ensucian las fachadas, son muy minoritarias en los grupos nazis o violentos…
Hoy es un buen día para dar un mensaje positivo, optimista. A pesar de los pesares, las mujeres avanzan; y esa es una buena noticia, para ellas y para los hombres, para todos y todas. Enhorabuena, os estáis “ganando la mitad del cielo”.


Llevo un rato pensando si escribía sobre este día internacional de las mujeres, y viendo el enunciado que hace nuestro Excelentísimo Alcalde D. Julio Setien, “8 de marzo las mujeres avanzan” me he dispuesto hacer algunas reflexiones.
Este día ha sido habilitado para que todos los nacidos de mujer, entendamos que esa a la que algún bestia apalea, es igual que la que le dió el ser, y que la violencia física no conduce a nada, tarde o temprano, más temprano que tarde se encotrará con la horma de su zapato. Lo que ocurre es que en cualquier ambito social, o cuando se establece una conversación en donde aparecen rasgos de identidad del hombre llamado macho, porque lo es, frente a la hembra porque lo es, automáticamente si tratas de zanjar el asunto con una expresión, por ejemplo “si tú lo dices tiene que ser así porque tú lo dices” eres calificado de “machista”. Es un gravísimo error dejar que genéricamente se emplee esta palabra ante cualquier situación en la vida de la pareja, en la vida laboral o en cualquier tipo de conversación entre hombres y mujeres.
Hubo unos años tremendos en muertes de mujeres,pero es cierto que va disminuyendo las acciones violentas contra ellas, y parece ser que a todo esto está contribuyendo la crisis, las parejas que uno o una o los dos se encuentran en el paro, aunan los esfuerzos para tratar de entenderse y no llegar a la violencia verbal o física, teniendo como desenlace final la separación, con la destrucción del núcleo familiar y con lo peor que es el sufrimiento de los hijos.
En cuanto a buscar la igualdad en los salarios es de justicia que así fuese, conozco infinidad de mujeres que estan ejerciendo su profesión mejor o igual que algunos hombres y desgraciadamente ganando menos dinero. Y de que ellas tienen que demostrar más valía que los hombres para ocupar puestos de responsabilidad, no creo que sea así ; el empresario hoy por hoy el puesto que pretende cubrir en su empresa le da lo mismo que sea hombre o mujer, siempre que su titulación y eficacia se corresponda con lo demandado. Otra cuestión es que si es madre, dificilmente podrá atender los dos frentes, su trabajo y su casa, porque si tiene pareja podrá ser ayudada en las tareas domésticas siempre y cuando los horarios sean compatibles, pero si es madre soltera, separada con hijos a su cargo o viuda o viudo tambien con hijos a su cargo, la situación si es declarada a la empresa supongo que será un caso a estudiar.
El mundo empresarial en general no sabe discernir entre la productividad y las atenciones a sus empleados, salvo las que le obliga la ley, y es aquí en este punto en donde los gobiernos,los empresarios, agentes sociales y el sentido común deben de dar nacimiento a leyes que faciliten la incorporación de mujeres y hombres a la conciliación laboral, y no dejarlo todo a cargo de las empresas. La falta de natalidad especialmente en parejas españolas viene dado por la falta de ayudas económicas y de no poder atenderlo en el caso de tener descendencia, y todo esto además aderezado con ese principio egoista que muchos-as se han marcado como objetivo “la vida es una y hay que vivirla con intensidad” y que los hijos los tengan los inmigrantes, craso error, una pareja sin hijos es como un jardín sin flores.
Y en cuanto a la ley de nombre tan sofisticado, “ley de interrupción voluntaria del embarazo” para no decir lo que en realidad es “muerte permitida” por no emplear otros adjetivos, a mí personalmente me parece una atrocidad. Y me extraña que personas creyentes y no creyentes con hijos, que en algún momento sabiendo de antemano que pudieran llegar alguno de ellos con alguna deficiencia física, se arriesgaron a alumbrar una nueva vida cuando pudieron aniquilar ese nacimiento. Son dignos de admiración esos padres que habiendo posibilitado el alumbramiento de su hijo, se les ve llenos de felicidad, que son correspondidos con los afectos indiscutibles que le dispensan ese hijo y la de sus hermanos.
Aplicar esta nueva ley, no creo que sea un “triunfo” de las mujeres, y mucho menos de las menores de edad, cuando estas aún no han empezado a vivir, y buscando escusas tan simples como “he tenido un mal momento”. Cuando se quiere abortar sin tener motivos justificadísimos y amparados por médicos profesionales de la vida, es algo que no entra no digo en toda la sociedad, si no una gran parte de ella como algo necesario e imperioso. El calificativo de “reaccionario” para aquellos que no comparten la “cultura de la muerte” viniendo de esta “Alta Instancia” me parece como poco desafortunada, y desde luego habiendo hablado con Ud. alguna vez, y que siempre me pareció una persona con mucha clase y mucha educación, me ha dejado descolocado en mis apreciaciones. Reciba como siempre mis saludos.
Estimado “don pelayo”: siento no estar de acuerdo con Vd. pero agradezco su prudencia y su espíritu dialogante; debatir así, siempre enriquece. Entiendo su postura; es más, estoy convencido de que un aborto no es nunca un capricho para una mujer, y sí una decisión nada fácil; de hecho, he conocido a lo largo de mi vida a unas cuantas mujeres que podría considerar (es verdad que es una simplificación, como lo de “reaccionario”) de antiabortistas…que han abortado; algunas, lo han hecho años atrás, en condiciones inhumanas y con peligro de graves secuelas e incluso de la propia vida. Por eso creo que es una avance para las mujeres y por eso estoy convencido de que partidos que hacen bandera contra la Ley no derogaron la existente cuando han gobernado con mayoría absoluta, lo mismo que ocurrió con la del Divorcio y con la campaña del “póntelo, pónselo” y no lo harán si volvieran a gobernar. En cualquier caso, la ley no obliga a ninguna mujer a abortar, como la del divorcio no obliga a separarse. Y ambas me parcen compatibles con la familia, como se demuestra a diario. Si me permite mi comentario personal, he tenido la inmensa suerte de compartir venturas y desventuras familiares con cuatro maravillosas hijas. Siempre he pensado que su libertad era la mayor garantía de su responsabilidad. Sobre todo lo demás, creo que coincidimos en lo esencial. Un saludo muy cordial.
Pues yo no coincido, ni en lo esencial ni en lo secundario. Muestra un discurso sexista, unas veces benevolente y otras hostil, en línea con los argumentos ultras del Monseñor y sus adláteres.
La ley del aborto y la caida de la natalidad poco tienen que ver; hay infinidad de parejas sin hijos que han elegido esa opción y son perfectamente felices, al igual que hay millones de madres que trabajan fuera de casa y no han venido de Marte; la falta de natalidad no se produce por falta de ayudas economicas, se debe a un conjunto amplio de factores; ser generoso no implica tener 15 hijos, y un aborto no es un metodo contraceptivo, a nadie le gusta el aborto.
Apreciado D.Julio Setién he leido su contestación, la he leído muy atentamente como no podía ser de otra manera, y aunque nuestros puntos de vista no coinciden, si es seguro que las ideas y los sentimientos no son antagonistas unos de los otros.
Nunca en estos temas tan delicados, en los que se mezclan creencias y sentimientos me ha gustado ningunear la actuación política de los antecesores en los gobiernos, sean del color político que sean. Unos daran prioridad a los asuntos que dijeron hacer y otros buscaran las lagunas del contrario para poder llegar a la meta final, que no es otra que la de “mandar”a su manera.
Jamás se me ocurrió pensar que los políticos anteriores cuando tuvieron mayoría iban hacer nada en relación al aborto, el divorcio o el “póntelo pónselo”, creo que por entonces se dedicaron a asuntos que sí demandaba la sociedad, asuntos tan importantes como la reconversión industrial, y como la creación de muchísimos puestos de trabajo, que en definitiva es lo que nos permitió llegar a la convergencia con Europa. Otras cuestiones seguro que tambien importantes, no sé si les preocupaba en esos momentos . Pero una vez dicho esto, quiero centrarme en lo que realmente nos ocupa; no puedo entender que esta ley, que no voy a decir que no me tiene desconcertado, se coloque actualmente en la cabecera de un programa político que en su presentación en las elecciones no lo llevaba, ha sido un zapatazo para muchas personas y que entre las cuales hay numerosas, que siendo simpatizantes o militantes del partido del gobierno se sienten traicionados.
La ley anterior independientemente de que para los muy ortodoxos no era asumible, sí para una gran mayoría lo era, entendímos que había circustancias especiales en que la única salida era “esa”, era una ley que contemplaba los tres supuestos en que se podía “comprender” un hecho tan abobinable como es la eliminación de una vida, y nadie, salvo aquellos que han querido retorcer la ley para que de una manera u otra, incidir o hacer daño a una serie de creencias que muchos teniamos arraigadas desde hace muchos años.
Me llama la atención que hasta que no se ha hablado de esta nueva ley, en nuestra sociedad no nos fijamos en esas mujeres que por abortar estuvieran en peligro de muerte, porque seguramente lo hacían de manera clandestina,en clínicas de dudosa higiene, cuando acogiendose a los tres supuestos anteriores no tenían “ningún” peligro. Y quiero recordar que los tres supuestos en que se podía provocar el aborto eran: el primero, es totamente compartido por la gran mayoría en el caso de violación y antes de la semana duodécima (a mi entender le faltó a este supuesto, que se darian los medios necesarios hasta el nacimiento, para más tarde dar el hijo en adopción si esa era la decisión de la madre), segundo, deformación del feto hasta las veintidos semanas, y tercero peligro para la salud física o mental de la madre sin limitación de tiempo ( en esta último caso es en donde se han acogido infinidad de mujeres con o sin problema) sin ningún peligro para su salud.
Creo que en el siglo XXI con la ley anterior y una sanidad moderna con todos los medios antcoceptivos al alcance de cualquiera, no era necesario ninguna modificación y mucho menos abrir la mano para niñas de dieciseis años.
Es cierto que los tiempos cambian y hay que evolucionar porque si no el tren de la modernidad nos arrollará, pero la evolución siempre debe de ser hacia posturas que sean congruentes con los cambios que por ley natural se van instalando en la sociedad, y nunca provocados para satisfacer a una parte con intereses quizás poco claros o con ánimos de revancha.
Con esta ley pienso que se han abierto otras puertas nuevas a la “felicidad”, y parece que es lo único que se persigue, para los varones la falta de responsabilidad en el hecho, y para ellas el secreto de sus actos sin tener que dar cuenta a sus progenitores aún siendo menores.
Y a partir de ahora, cuando la educación de mis hijos ha sido la labor más dificil que he hecho en mi vida junto a mi esposa, me da verdadero dolor de cabeza cuando pienso en esos padres noveles, que les tendran que explicar que todo lo que se lleva innato en el ser humano ha cambiado, y que destruir una vida no tiene ninguna consecuencia, ni ante Dios ni ante los hombres.Reciba un cordial saludo